feb 152008

malatesta.gifEscojo hoy esta adaptación de Leandro Pérez Miguel sobre la novela de Arturo Pérez-Reverte “El Capitán Alatriste” no por casualidad sino por causalidad. La causa o “causalidad” no es más que la felicitación en forma de homenaje a uno de los espadachines protagonista, junto con Alatriste, de esta escena que recojo. Muchas felicidades Malatesta!

MALATESTA
Buenas noches, señor capitán. ¿Os importa que apure mi jarra en vuestra distinguida compañía?

ALATRISTE
Dejaos de ceremonias, Malatesta, y decidme qué diablos estáis haciendo aquí, y por qué aún no habéis desenvainado.

MALATESTA
¿Aquí? ¿En “vuestra” taberna del Turco? ¿En el lugar donde pasáis los días con el joven Iñigo y con don Francisco de Quevedo… y las noches con Caridad la Lebrijana? No. Por una vez, y sin que sirva de precedente, vengo en son de paz. ¿No creéis que debemos celebrarlo?

ALATRISTE
Con vos sólo celebraré vuestro funeral. La última vez que nos vimos teníamos espadas en las manos, en vez de jarras.

MALATESTA
En Sanlúcar, cuando lo del oro del rey.

ALATRISTE
Ahí os fastidié bien.

MALATESTA
Sí. Pero pienso tomarme el desquite, de aquí a nada.

ALATRISTE
Dejadme acabar esta jarra y soy todo vuestro.

MALATESTA
Tranquilo, señor capitán. Hay tiempo. Esta noche no quiero matar a nadie. Ni siquiera a vuestra merced.

ALATRISTE
¿Vos sin ganas de matar?… Imposible.

MALATESTA
Lo juro por el infierno en el que arderé.

ALATRISTE
En el que arderemos.

MALATESTA
Voy a haceros una confidencia, señor capitán. Esta noche he caminado sin rumbo por las calles de Madrid mientras recordaba las de Palermo, mi ciudad, donde una noche como ésta, hace veinticinco años, me cobré mi primer fiambre.

ALATRISTE
Me conmovéis, Malatesta, tanto como la viuda de un usurero. Si no queríais batiros en fecha tan insigne, ¿qué carajo hacéis aquí?

MALATESTA
Os repito que vengo en son de paz. Bebed tranquilo, que no ha llegado vuestra hora, ni la mía. Nos encontraremos de nuevo, y en esa ocasión espero darme más arte. Quiero acuchillar a vuestra merced con calma, espacio y tiempo. Se trata de una cuestión personal. Profesional, incluso. Y de profesional a profesional ajustaremos cuentas.

ALATRISTE
Se hará como os plazca. Siempre seréis mi enemigo predilecto. Mi ojito derecho.

MALATESTA
Yo no soy un enemigo. Soy un adversario. ¿Advertís la diferencia?… Un adversario os respeta, aunque os mate por la espalda. Los enemigos son otra cosa… Un enemigo os detesta, aunque os halague y abrace.

ALATRISTE
Dejaos de bachillerías. Os gustaría degollarme como a un perro.

MALATESTA
Lo del perro puede valer. Pero si algo va a gustarme cuando os mate, es que nadie podrá decir que despacho a un inocente, o a un imbécil. Además, reconozco que tenéis… ¿cómo se dice en España?… Dos cojones.

ALATRISTE
Lo mismo digo de vos. En tiempos como éstos, cuando se compra y vende todo, desde las banderas hasta la vida eterna, el valor es lo único que no puede comprarse. Es lo único que le queda a gente como nosotros. Por eso ni vos ni yo moriremos en la cama.

MALATESTA
¿Alguna vez habéis pensado en lo mucho que nos parecemos?

ALATRISTE
Hay diferencias. Yo sólo soy un hijoputa. Vos sois un hijo de la gran puta.

MALATESTA
Bueno. Matices aparte, el mismo oficio. La única diferencia es que vuestra merced juega según ciertas reglas, y yo no.

ALATRISTE
Cada uno tiene una reputación que mantener.

MALATESTA
Sí. Y reconozco que la mía es más cómoda. No aprecio más rey que el de la baraja, ni conozco a otro Dios fuera del que uso para blasfemar. Alivia mucho que la vida y los años te despojen de ciertas cosas… Todo es más simple. Más práctico. ¿No opináis vos lo mismo?… Ah, claro. Olvidaba que sois soldado. Al menos de boquilla, para ir tirando y creerse digna, la gente como vos aún necesita esas reglas de las que hablábamos. Palabras como rey, verdadera religión, patria y todo eso… Parece mentira, con vuestra biografía, y a estas alturas.

ALATRISTE
¿Y qué sabéis de mi biografía? No tengo más que una hoja de servicios que a nadie importa un ochavo, y la espada de la que vivo… La uso para ganarme la vida; y cuando soy soldado, para cumplir con el rey, que es quien me paga… cuando me paga… En cuanto a mi honra y mi reputación, no son asunto vuestro. De eso cuido yo.

MALATESTA
Vaya. Ya salió la honra… La honra, señor capitán, es complicada de adquirir, difícil de conservar y peligrosa de llevar. Sobre todo, cuando uno empeña su vida malgastándola en defender a alguien como vuestro rey.
Un rey indigno de vos.

ALATRISTE
Mi rey es mi rey. Es el que me tocó en suerte, y no tengo otro.

MALATESTA
Pobre capitán Alatriste. Y pobre España. Reyes incapaces, ministros corruptos y frailes fanáticos os han llenado de cicatrices. Y Francia, Inglaterra, Holanda, Venecia, el turco y hasta el mismo papa os rondan como lobos hambrientos. Os vais al carajo.

ALATRISTE
Sin duda. Pero antes los vamos a joder a todos bien.

MALATESTA
Ahora lo habéis dicho. No os batís por España, sino por vos mismo. Lo de España es un pretexto.

ALATRISTE
Todo soldado necesita una bandera.

MALATESTA
El oro, por ejemplo. Ésa es buena, y es la mía

ALATRISTE
Triste bandera es ésa. Y fijaos en la paradoja: a este siglo infame lo llaman Siglo de Oro.

MALATESTA
Pues no es el oro lo que os sobra. Y plata, tenéis la justa. Sacrificio estéril, gloriosas derrotas, corrupción, picaresca, miseria y poca vergüenza, de eso sí que tenéis los españoles a espuertas.

ALATRISTE
Ya. Lo que pasa es que luego uno va y mira un cuadro de Diego Velázquez, oye unos versos de Lope o de Calderón, lee un soneto de don Francisco de Quevedo, piensa en nuestros tercios teniendo agarrada a toda Europa por los huevos, y se dice que bueno. Que tal vez algo haya merecido la pena.

MALATESTA
Es un punto de vista. Pero al final, entre todos quitarán a España lo que supo ganar ella sola.

ALATRISTE
Será que no merecemos conservarlo. En cuanto a mí, nadie puede quitarme otra cosa que la vida.

MALATESTA
¿Veis como algo nos parecemos?… Pardiez, el día que por fin os despache me sentiré un poco más huérfano.

ALATRISTE
¿Huérfano vos? ¿Acaso un bellaco como vos tuvo madre y padre?

MALATESTA
Por una temporada, sí. Al cabo, mi madre se fue con otro hombre. Luego, una noche como ésta maté a mi padre. Hoy hace veinticinco años.

ALATRISTE
Uno de vuestros puntos débiles, Malatesta, es que habláis demasiado y abrís huecos en vuestra defensa. Ahora sé que os puedo llamar hijo de la gran puta, y no sólo en sentido figurado, como antes.

MALATESTA
Hacedlo, voto a Cristo, y la tregua cesará ahora mismo.

ALATRISTE
No os impacientéis, que mi jarra aún está mediada. Dejadme apurarla y luego, si os place, podremos trocar las palabras por los aceros.

MALATESTA
Esta noche no me acomoda. Lo de matar debe hacerse de cerca, con esmero, mirando al otro a los ojos. Hoy vengo demasiado melancólico, y cuando estoy así me vuelvo torpe. Mato fatal.

ALATRISTE
Otra vez será, entonces.

MALATESTA
Tal vez en la próxima novela de ese fulano, Reverte.

ALATRISTE
En ella os espero. Buena suerte, Malatesta.

MALATESTA
Buena suerte, capitán Alatriste.

Fuente: Página oficial del Capitán Alatriste

Una Respuesta to “Duelo en la taberna del Turco – El Capitán Alatriste”

  1. malatesta dice:

    ¡Gracias 3nity! Me habéis hecho enrojecer entre todos.
    El diálogo lo conocía, pero me ha gustado volverlo a leer. Redunda en algo en lo que yo también estoy de acuerdo, esto es, que entre el Capitán y Malatesta (entre el héroe y el antihéroe) apenas hay diferencias, sólo matices. En mi opinión el fondo es el mismo, por eso Malatesta me parece más auténtico: ¡al menos es consciente de que es un hideputa!
    Besos mil.

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